Mi historia
En 2004, mi abuelo decidió vender su coche debido a su avanzada edad. Por desgracia, yo era demasiado joven para impedir que tomara esa decisión. Cuando era niño, siempre íbamos en coche a la playa de Bakú o a Shamkhor, en Azerbaiyán, de donde es originaria mi familia. Pasaron muchos años y, tras terminar la escuela, decidí mudarme de Bakú a Hamburgo. Mi deseo siempre fue volver a tener su Volga. En 2017, encontré su coche por casualidad en una «página web del mercado automovilístico azerbaiyano» llamada «www.turbo.az» y se lo compré al nuevo propietario. Durante mi visita a mi familia, organicé todo el transporte desde Bakú a Hamburgo en 2018. Desde entonces, estoy muy feliz de ser el propietario del coche de mi abuelo y es mucho más importante tener el coche de vuelta en nuestra familia.
Pasaron unos meses y, como joven propietario de un coche clásico, me di cuenta de que en mi ciudad solo había unas pocas personas que tuvieran un coche clásico de la misma edad que yo. Empecé a visitar varias exposiciones de coches clásicos y me sorprendió descubrir que más de la mitad de los visitantes tenían en su mayoría más de 50 años. Pregunté a mis amigos y a muchos otros jóvenes por qué era así, pero la respuesta no fue realmente satisfactoria. De hecho, a casi todos les gustan los coches clásicos. Pero si tuvieran que elegir entre un coche clásico antiguo y uno nuevo, 8 de cada 10 personas elegirían el coche más nuevo. ¿Pero por qué?
«Los coches antiguos no son fiables, no se encuentran recambios, los costes de mantenimiento y reparación son demasiado altos, no tengo garaje, etc.». Hay un montón de bla, bla. La mentalidad actual es que es mejor tener un coche con todas las nuevas prestaciones técnicas, de las que se utiliza menos de un tercio, que conducir un coche antiguo que «podría» causar problemas. ¡Tenemos que acabar con este miedo y cambiar la percepción de los coches clásicos! ¡Ya!

Mi misión
Mi misión con Emil’s Garage no es solo mostrar algunos coches clásicos chulos. No, en absoluto. Mi misión es demostrar a la generación más joven que los coches clásicos son incluso más divertidos que los nuevos y, al mismo tiempo, no siempre son tan difíciles de mantener ni tan caros como parece.
Seamos sinceros. Hoy en día es más importante TENER algo. Lo necesites o no. ¡Y esa mentalidad es precisamente lo que hay que cambiar! ¡Los jóvenes están perdiendo cada vez más las ganas de conducir! ¡Hay que volver a crear recuerdos! Disfrutar con la familia, los amigos y los seres queridos debería volver a ser lo importante, en lugar de TENER o POSEER algo. ¿Y qué historias son siempre las más bonitas de contar? ¡Pues las relacionadas con un coche antiguo!
No dudes en ponerte en contacto conmigo si tienes alguna pregunta. Y sígueme en mi viaje. Aún queda mucho por contar.

