Por eso, replanteamos cada Porsche desde cero.
Con una aerodinámica que perfila las líneas. Con llantas forjadas de diseño propio. Con más potencia y un sonido que te llega al alma. Y con creaciones para el interior que nuestros tapiceros fabrican a mano. Costura a costura.
GTstreet y GTclassic demuestran hasta dónde podemos llegar. Dos vehículos en los que no hemos dejado nada al azar. Cada línea, cada componente, cada detalle del interior sigue una idea: un Porsche que sea inconfundible.
Nuestra huella está presente en cada vehículo que ofrecemos. Y puede seguir ampliándose, tal y como lo imagine su nuevo propietario.
La mejor forma de vivirlo es en Leonberg. Ver los vehículos. Tocar los materiales con tus propias manos. Conocer a las personas que los construyen.
Para todos aquellos que no quieren seguir la corriente.