Los años 70 y 80 nos dejaron algunos coches verdaderamente fantásticos. Eso lo sabemos. Y uno de los mejores ejemplos de ello es el 928. Una versión futurista del super GT de Porsche. Un coche que no tenía sustituto entonces y quizá siga sin tenerlo. Una maravilla técnica con una potencia a la altura de su aspecto.
Aaaah… el aspecto. Quizá sea lo que más nos gusta del 928. Faros escamoteables (el mejor diseño de la historia), ventanas curvas que rodean el habitáculo y una llamativa barra de luces en la parte trasera. Hay mucho que admirar aquí.
Antes de que la producción terminara en 1995, Porsche lanzó un último modelo: el 928 GTS. La potencia provenía de un potente motor V8 de 5,4 litros; las llantas Cup y una larga lista de modificaciones convirtieron al GTS en el 928 definitivo.
Este ejemplar, con carrocería en plata champán, parece bastante discreto a simple vista. Llantas plateadas, líneas limpias, pero los años 90 están a solo un tirón de la puerta. Al abrir la puerta del conductor, te sorprende un interior de cuero amatista. No es un interior que mucha gente elija al comprar un Macan nuevo, pero queda perfecto en este 928. Tan de los 90. El interior también ofrece muchas comodidades, como asientos eléctricos con memoria y soporte lumbar para el conductor, aire acondicionado y una de las primeras versiones de ordenador de a bordo.
Un ejemplar especialmente bonito del mejor modelo. Pocos propietarios, historial impecable y en un estado magnífico.