Este Porsche 911 2.0 del año 1966 es un vehículo de carreras y rally de batalla corta, fiel al modelo histórico. El coche fue completamente reconstruido en 2009 por un especialista sueco en rally y hoy se presenta como un automóvil ligero y muy ágil.
Pintado en azul Aga con la clásica decoración Martini, el 911 tiene el aspecto adecuado para el automovilismo histórico. El vehículo cuenta con la documentación FIA-HTP n.º 547 (caducada) y se ha construido pensando en el rendimiento y la fiabilidad.
El motor de aluminio de 2,0 litros cuenta con las especificaciones adecuadas: carburadores Weber, árboles de levas RSR, culatas mecanizadas, pistones de alta presión, colector de escape y encendido CDI garantizan la propulsión adecuada. Un radiador de aceite de rally limita las temperaturas, mientras que la caja de cambios de 5 velocidades tipo 901, en combinación con un embrague sinterizado, transmite la potencia a los neumáticos Yokohama Semislicks.
La suspensión también se ha diseñado específicamente para un uso deportivo: amortiguadores de competición Bilstein, barras de torsión de 26 mm en la parte trasera, casquillos de poliuretano en el eje trasero y casquillos estándar en el delantero. La frenada se realiza mediante discos ventilados con latiguillos de acero trenzado.
El interior es purista y funcional: asientos de carcasa Sparco, cinturones de 6 puntos, volante OMP, depósito de competición ATL con llenado desde el capó, lunas de plástico, una jaula antivuelco completa y un detalle encantador de la era de los rallies: un clásico Halda Tripmaster.
En resumen: ligero, rápido, hecho para conducir, no solo para mirar. Perfecto para carretera, jornadas de circuito, rallies históricos o una reconversión, por ejemplo, para la 2.0L Cup.
Y, como suele ocurrir con los 911 de competición bien construidos, la lista de detalles es más larga que este texto.
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