Cada chasis se crea a partir de una carrocería en bruto recién soldada y optimizada para el rendimiento. Cientos de componentes desarrollados internamente, una ingeniería bien pensada y un enfoque de construcción ligera sin concesiones convierten cada Ferdinand S en un vehículo único y dinámico con el carácter de un coche nuevo.
Cada elemento de control del habitáculo está fabricado en aluminio fresado. ¿El tacto? Directo. ¿El efecto? Sublime. Quien se sube al coche lo nota al instante: esto es una experiencia. No es un producto.
Visualmente, la silueta sigue siendo clásica, complementada con detalles distintivos:
El Ducktail de carbono, fabricado en nuestras propias instalaciones, y la discreta firma «S» en el interior dejan claro de qué se trata.
«El epítome de la cultura automovilística deportiva y refrigerada por aire». – Marcel Fässler, tres veces ganador de las 24 Horas de Le Mans
La máquina de conducir
Conocimientos técnicos del mundo de las carreras
Nuestras raíces en el automovilismo profesional influyen directamente en cada decisión técnica. El chasis, ajustado por el tres veces ganador de las 24 Horas de Le Mans Marcel Fässler, ofrece una respuesta perfecta en combinación con el diferencial de bloqueo y una geometría de dirección precisa.
Control moderno del motor
La unidad de control procedente del automovilismo de competición garantiza una respuesta directa del acelerador, un posicionamiento del clapet de mariposa perfectamente dosificable y rápidos cambios de carga con la máxima manejabilidad. Una electrónica moderna garantiza fiabilidad y un placer de conducción duradero con infinitas posibilidades.
Dinámica de conducción y construcción ligera
Construcción ligera, carrocería reforzada y dinámica de conducción sin límites. Con un peso inferior a 1200 kilogramos, una carrocería integrada con componentes de carbono, chapas embutidas propias y una distribución del peso perfectamente ajustada, redefine la deportividad.
Diseño e interior
El FERDINAND S es una forma clásica con una nueva actitud.La silueta icónica se mantiene, pero detalles sutiles como el Ducktail de carbono de fabricación propia lo demuestran: esta máquina de conducir va en serio. Deportivo, exclusivo y con clase.
En el interior, la artesanía se une a la precisión técnica. Sin plásticos. Sin estándares de serie.
En su lugar: aluminio fresado, materiales nobles y un diseño orientado sin concesiones al conductor o conductora y a sus exigencias. Cada mando, cada superficie: una experiencia táctil.
La individualidad es la norma.
La placa FERDINAND-S en el habitáculo refleja lo que impregna todo el vehículo: una pieza única, construida para personas con estilo y carácter.
Diseño sin vanidad. Calidad sin excusas.
Ferdinand S cuenta con un interior para personas con una gran afinidad por el disfrute: líneas claras, fabricación honesta, expresión concisa.
Rendimiento 4.0
En el Ferdinand S late un corazón de aluminio, ADN del automovilismo y arte de la ingeniería.
El motor bóxer de seis cilindros, ampliado a 4,0 litros, no es un simple aumento de cilindrada, sino una obra maestra de precisión. Un sistema de control del motor de nuevo desarrollo, un sistema de admisión especialmente diseñado y las culatas optimizadas para el flujo armonizan eficiencia y carácter.
Potencia en su forma más pura.
El moderno sistema de control de doble lambda garantiza una mezcla exacta, con cualquier carga y a cualquier régimen. Resultado: potencia dosificable con precisión, empuje sin concesiones.
Acústica de alto nivel.
Un colector de escape 6 en 2 con dos catalizadores metálicos de 200 celdas y un silenciador trasero recién ajustado con salida central doble cumplen la promesa acústica que el FERDINAND S cumple con cada movimiento: piel de gallina desde la primera vuelta.
Chasis
La precisión no es fruto de la casualidad, sino el resultado de una auténtica experiencia en circuito.
La suspensión de 2 vías de MCS, con compresión y extensión ajustables individualmente, convierte cualquier carretera en tu propio circuito de pruebas. Ajustada en su versión final por la leyenda de Le Mans Marcel Fässler, ofrece exactamente lo que esperan los pilotos y pilotos exigentes: control, respuesta y confianza, en cada curva y a cualquier velocidad.
Rendimiento al milímetro y al pedal.
La combinación de embrague deportivo, recorridos cortos de cambio y una configuración finamente ajustada logra un equilibrio perfecto entre potencia y control.
FERDINAND S no se mueve: sigue tu instinto.
Dominio en las curvas, elegancia técnica y puro placer de conducción: típico de SPORTEC.
Todas son piezas únicas
No hay dos FERDINAND S iguales, y eso es precisamente lo que se busca.
Cada máquina de conducción se configura de forma individual, se fabrica a mano y se adapta exactamente a su futuro propietario o propietaria. Color, interior, configuración, acabado: cada detalle es expresión de una personalidad.
En un mundo lleno de números de serie, FERDINAND S es sinónimo de auténtica individualidad.
Sin modularidad, sin copias, sin segundas oportunidades. El resultado es una pieza única y dinámica, sin concesiones en cuanto a calidad, diseño y carácter.
Exclusividad significa: solo hay una. La tuya.