Este coche tiene una historia que nadie podría inventarse.
En 1989, este Porsche 911 Carrera 3.2 Cabriolet blanco sale de la fábrica de Stuttgart-Zuffenhausen. Es uno de los últimos de su clase: el último año de fabricación del legendario modelo G, antes de que Porsche marcara el comienzo de una nueva era con el 964.
La primera compradora: Sheree J. Wilson.
Cualquiera que tuviera televisión en los años ochenta y noventa conoce su rostro. En el papel de Alex Cahill en «Walker, Texas Ranger» (CBS, 1993-2001), se convirtió en parte integrante de la vida cultural estadounidense con más de 180 episodios. Anteriormente actuó en «Dallas» (1986-1991), la saga sobre petróleo, dinero y poder que marcó a toda una generación.
Durante los primeros años, circuló por las carreteras costeras del sur de California, en una zona donde no hay servicio de mantenimiento invernal ni carreteras con sal que corroan el acero. El resultado aún es visible hoy en día: la carrocería no tiene óxido ni arriba ni abajo.
Los años estadounidenses.
En 1995, el coche se traslada a Texas. Otros dos propietarios —documentados, acreditados y verificables a través de Carfax y facturas de taller de Dallas y San Antonio— lo cuidan durante más de una década y media. Más de veinte años en un clima que cuida los coches.
El regreso a Europa.
En 2012, la empresa A&P Sportmotoren trae el Porsche de vuelta a Alemania, donde fue fabricado. El coche se adapta a la normativa alemana, se traslada a Suiza y se matricula en Zúrich. En invierno permanece en el garaje.
2021: la gran revisión.
El motor —el corazón de todo 911 refrigerado por aire— se desmonta por completo y se vuelve a montar. La empresa Boxer Motor GmbH de Dotternhausen, una de las direcciones más prestigiosas para los Porsche refrigerados por aire en Alemania, lleva a cabo la revisión. Culatas rectificadas y revisadas, pistones y cilindros nuevos, cadena de distribución, cojinetes, juntas: todo renovado. Además, parabrisas nuevo, revisión del embrague, conductos de combustible y aceite. Las facturas reflejan un gasto total de más de 25 000 €. Inmediatamente después, el vehículo obtiene la matriculación oficial de clásico.
Desde la revisión: unos 7.000 kilómetros recorridos.
Este Porsche es un testigo de la historia de la televisión estadounidense. Un superviviente del soleado sur, sin rastro de óxido. Un motor bóxer recién revisado, que aún quiere funcionar durante décadas. Y una documentación que está disponible desde el primer día.
Ya no se fabrican vehículos como este. Cada vez son más escasos.
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