La estética: la carrocería se presenta en un tono gris claro extraordinariamente elegante, inspirado en el legendario 997 Sport Classic. Una discreción que deja claro de inmediato que no se trata de un clásico cualquiera, sino de una personalidad automovilística.
- Reconstrucción completa de todos los componentes
- Color original SPORTCLASSIC -GREY (tono Porsche)
- Asientos deportivos Pepita
- Becker EUROPA original (incluye conexión para iPod)
- Motor Carrera 930/20 de 231 CV
- Volante NARDI de 360 mm
- Paneles de puerta RS
- Chasis 930 Turbo (Bilstein verde)
- Trabajos de carrocería, todo en chapa
- Llantas Fuchs originales de 15″, 7″ + 8″
- Vehículo único
A ello se suman las llantas Fuchs originales, con un elaborado doble anodizado, con su característico y marcado lenguaje de formas. Aportan al coche una autenticidad que cautiva de inmediato incluso a los entendidos.
El interior: en el habitáculo le recibe la elegancia atemporal de Porsche: cuero negro, combinado con los icónicos asientos Pepita, una reminiscencia de los orígenes del 911 que sigue siendo sinónimo de purismo elegante hasta hoy. Una radio Becker Europa original, modernizada con mucho cariño con conexión para iPod, tiende un puente entre la tradición y la modernidad.
El comportamiento en carretera: el chasis de alta calidad de la serie 930 Turbo confiere al vehículo una fascinante mezcla de precisión, estabilidad y ligereza: una sensación de conducción que hoy en día ya casi no se encuentra y que convierte a este 911 en toda una experiencia automovilística.
La historia: tras su restauración completa, el coche solo ha recorrido 7.000 km en 13 años, conducido con cuidado y respeto, exclusivamente en condiciones ideales (un único propietario).
El estado es el correspondiente: impecable, sin arañazos, sin daños, sin desgaste. Un vehículo que no solo ha resistido el paso del tiempo, sino que lo ha ennoblecido.
El mejor de todos los tiempos...
Al principio eché un vistazo, pero no pude encontrar el coche con el que soñaba. Así que decidí fabricármelo yo mismo.
La clara motivación de Ferry Porsche condujo en 1948 al primer Porsche: el legendario 356. No es que queramos compararnos con Ferry Porsche, pero al menos también hemos desarrollado y construido un coche que aún no existía: el clásico Porsche perfecto.
Con estilo. Rápidísimo. Apto para zonas de bajas emisiones y para el día a día. Único. Apto para matrícula H. Asequible. Fiable y fácil de conducir.
¿Cómo se consigue esto? Con los siguientes ingredientes: carrocería basada en el modelo F original, motor de 3,2 litros (uno de los mejores que Porsche ha fabricado jamás) y chasis del 3.3 turbo.
Con este vehículo, se librará de cualquier discusión sobre envidias y podrá seguir disfrutando cada día de la conducción de un Porsche. Tanto en el tráfico urbano como en el tráfico matutino de la autopista, sin protestar. El confort de la modernidad con el estilo de lo clásico
Así es como la tendencia retro cobra sentido de repente y por fin.