Cabe destacar especialmente su extraordinaria historia:
Fabricado justo después de las vacaciones de fábrica de 1983, se trata de un modelo híbrido poco común: un Carrera 3.2 de primera generación que aún incorpora componentes técnicos y de diseño de su predecesor, el 911 SC. Son precisamente estos vehículos de transición los que los entendidos consideran especialmente interesantes y dignos de coleccionar, ya que combinan dos etapas de desarrollo.
En combinación con el exclusivo equipamiento especial de Weissach, se crea aquí una configuración que apenas se encuentra ni siquiera en los círculos de coleccionistas más exigentes.
El Porsche 911 cuenta con un cuadro de instrumentos de recambio, ya que el velocímetro original se sustituyó debido a un defecto.
El kilometraje tras la restauración es de unos 25 000 km.
Cuatro propietarios en más de 40 años, sin uso invernal y un estado de conservación que demuestra que este vehículo nunca se ha utilizado simplemente, sino que siempre se ha conservado.
Materiales originales siempre que ha sido posible, complementados con intervenciones profesionales y fieles al original cuando ha sido necesario.
El informe pericial actual confirma la impresión general:
calificación de estado 2 con un valor estimado de más de 100 000 € —con potencial de revalorización, sobre todo debido a su posición extremadamente temprana en la producción y a su rara configuración híbrida—.
Este tipo de vehículos no aparecen con frecuencia. Y, cuando lo hacen, rara vez permanecen disponibles durante mucho tiempo.
Para los coleccionistas que no buscan simplemente cualquier 911, sino uno con una historia auténtica, características técnicas especiales y buen estado, esta es una oportunidad única.