Hoy en día, estos primeros 911 son apreciados precisamente por ese carácter analógico. Hay muy poca distancia entre el conductor y la mecánica del coche, y eso es precisamente lo que se busca.
Este 911 E Targa de 1973, con especificaciones europeas, se entregó originalmente en Alemania. El coche ha sido cuidadosamente restaurado y mejorado con un claro enfoque en el placer de conducción, al tiempo que se conserva el carácter del 911 original. El coche tiene un acabado en gris plateado y se presenta en muy buen estado. La carrocería no presenta óxido y la pintura está en excelentes condiciones. Se han conservado las llantas Fuchs originales, mientras que los detalles cromados y exteriores también se encuentran en buen estado. El techo Targa original se ha retapizado recientemente y se han sustituido las juntas del techo. En el interior, el coche cuenta con un habitáculo negro con asientos recién instalados, diseñados para parecerse lo más posible a las especificaciones originales. El salpicadero, las alfombrillas y los paneles de las puertas presentan un aspecto impecable. La radio original ha sido sustituida por una unidad de Porsche con un aspecto fiel a la época y funcionalidades modernas, incluido Apple CarPlay. Porque incluso un 911 de las primeras generaciones tiene que lidiar de vez en cuando con un teléfono moderno. Mecánicamente, el coche está preparado para circular. Está equipado con un motor de recambio de la época con solo unos 1.500 kilómetros, mientras que la caja de cambios ha sido reacondicionada. Aunque el motor no tiene los números de serie de fábrica origen, su bajísimo kilometraje lo convierte en una alternativa atractiva y práctica para quien busque disfrutar del coche en lugar de limitarse a conservarlo.
El coche también cuenta con una configuración de suspensión Bilstein, lo que confiere al 911 un carácter de conducción más preciso sin alejarse del concepto original. En combinación con la caja de cambios manual y la disposición del motor en la parte trasera, el resultado es una experiencia de conducción directa y envolvente. El coche viene acompañado de numerosas facturas de mantenimiento y documentación de restauración, lo que ofrece un registro claro de los trabajos realizados.
Este 911 E Targa no se presenta como una pieza de museo intacta, sino como uno de los primeros Porsche que ha sido restaurado y mejorado con esmero, pensando en el placer de la conducción.
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