Los modelos SWB (1964-1968) se encuentran entre los 911 clásicos más codiciados, y con razón. Gracias a su distancia entre ejes más corta, el coche ofrece una experiencia de conducción notablemente más pura, directa y envolvente que los modelos posteriores.
El proyecto se inició con motivo de un aniversario, con una visión clara: encontrar un 911 original para someterlo a una restauración completa y recrearlo siguiendo el mismo espíritu con el que la propia fábrica rindió homenaje al primer 911. El coche se adquirió en Los Ángeles, California, y posteriormente se trajo a Europa, donde se sometió a una restauración exhaustiva y sin concesiones.
El coche se desmontó por completo y se reconstruyó desde cero. La carrocería se desmontó, se trató contra la corrosión y se reconstruyó correctamente, mientras que el motor, la caja de cambios y todos los componentes móviles se revisaron por completo o se sustituyeron. El resultado es un clásico excepcional, tanto desde el punto de vista técnico como visual, que se presenta en un estado muy por encima de lo habitual.
El cuentakilómetros se puso a cero como parte de la restauración, y el coche solo ha recorrido 1.974 km desde entonces. Se dispone de una documentación fotográfica completa de todo el proceso de restauración, lo que remarca aún más la calidad y la transparencia del proyecto.
En cuanto al diseño, el coche ha recibido un acabado en el muy codiciado estilo «heritage», con claras referencias a la edición «50 Years» de Porsche. El exterior presenta un acabado en gris pizarra, el habitáculo cuenta con inserciones clásicas de estilo «Pepita» y el coche monta las icónicas llantas Fuchs, lo que completa su aspecto inconfundible y fiel a la época.